martes, 1 de septiembre de 2009



Simonetta Vespucci II



El único nombre de Simonetta
fue su imagen trizada en el espejo,
su cuerpo infértil, mustio que se agrieta 
en nuestros ojos fue apenas bosquejo. 

Tocamos solo el corte de una quieta
superficie, un reptil y su pellejo
amargo que, huidizo en su silueta,
esconde la visión de su reflejo

inmaculado, de unos pechos plenos
de fornicación. Pero, Simonetta,
entraste en nuestra cama tantas veces

te tragaste entero nuestro veneno
blanco, esta simiente, Simonetta,
nos contagiaste tantas veces.

2 comentarios:

nanétt dijo...

Me gusta más este soneto que el otro...es mucho más potente y la última estrofa con el sonido de la tt xD me encanta. Esa volá que imponerse sin querer en nosotros la Simonetta, qué bkn, hasta yo he follao con ella xD! jajajaja... Pero quedé con gusto a poco, pq se me hace corto el soneto, creo que esta mina es para mucho xD...todo es insuficiente xD ( la media volá..) pero en serio...

(K)

Silvio Valderrama Gómez dijo...

buena buena ..