miércoles, 10 de septiembre de 2008





interrogar al silencio
en las jaulas de la palabra
esto es
entre los barrotes
del poema
haber gritado
basta
sólo un espacio
y no hay espacio
más vacío que el poema
y no hay vacío
más sordo que la palabra

entonces el poema dice debo
dejar el color asumir
la forma infame del silencio
tratar de esconder el dolor
bajo la forma vacía
como sea
o como indique el reglamento

la tradición es una espina que se clava
en las esquinas del poema
el yugo que soporta el
necio
el mismo
que mastica esta carne
invisible entre las fauces del silencio

el que escribe
interroga al infinito
este responde
yo no existo
y se disfraza de palabra

habría que interrogar a la jaula
y preguntar por sus barrotes
hasta donde ha llegado el grito
la voz que se me esconde
la tinta salta negra y me escupe en el ojo
y yo me digo

en el decir hay engaño
porque no hay más vacío
que el silencio
y no hay más cárcel
que la carne del poema

martes, 9 de septiembre de 2008


los muros de la palabra se estrellan entre ellos cuando caen hacia dentro del ladrillo y evidencian esta física infinita del quebranto entre sus grietas fisuradas este muro es mi fisura cotidiana más superflua y más hedionda todavía que el ladrillo de la lengua que me pesa desde arriba la fisura se hace muro vaporoso y extranjero más hermoso que el ladrido del ladrillo que me guía en su cemento fisurado cuando caen estos muros hacia dentro de su escombro en las muelas más precisas de mi cráneo que se afila las palabras son los filos que permiten la fisura que es oscura y más nublada todavía cuando parto del ladrillo o de la lengua más ajena y más lejana se encarama en la cúspide del muro y besuquea bataclana la fisura acostumbrada a la palabra que me grita aún sufrimos las esquirlas del silencio que no calla en esta herida son las llagas que se estrellan hacia adentro de un silencio más redondo y más volátil todavía que el sonido desconfiado más abyecto de la boca es la fisura repetida al infinito inexistente en la noche la intemperie de la boca que se esconde ha caído al vacío fisurado y milimétrico entonces la palabra se ha perdido en el vacío del ladrillo y no hay más física posible que el desastre en sus escombros.



se renueva el espacio, se reactiva; a pesar del color blanco que se estira